Hace unos meses, os hablaba de cómo funcionaba el IVA, uno de los impuestos más odiados por los españoles.
Y hoy, continuando con nuestro mapa de impuestos que nos traen dolor de cabeza, quiero abordar en profundidad otro de ellos: el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (mejor conocido como IRPF).
¿Qué es exactamente? ¿cómo funciona? Y lo más importante: ¿bajo qué condiciones debes pagar este impuesto?
Vamos a dar respuesta a estas preguntas…
¿Qué es el IRPF?
El IRPF es un tributo de carácter personal y directo que grava la renta obtenida por las personas físicas durante un año natural, teniendo en cuenta sus circunstancias personales y familiares. Es decir, y dicho de forma muy simple: lo pagas tan solo por recibir dinero.
Sin embargo, este se fundamenta en los principios de igualdad, generalidad y progresividad, de modo que quien tiene mayor capacidad económica contribuye en mayor proporción.
Además, integra diferentes tipos de rentas (trabajo, capital, actividades económicas, ganancias y pérdidas patrimoniales) de forma analítica, de modo que cada componente se computa y grava según su origen, lo que permite una valoración precisa de la capacidad contributiva.
Origen e historia del IRPF
Antecedentes en la Segunda República
El antecedente directo del IRPF fue la “Contribución general sobre la renta” aprobada por las Cortes Constituyentes de la Segunda República, con un mínimo exento de 100000 pesetas y tarifas del 1 % al 7,70 %.
Evolución hasta la reforma de 1977
Entre 1964 y 1978 existió el “Impuesto General sobre la Renta de las Personas Físicas” con tipos máximos del 61,4%.
El actual IRPF se instauró en 1978 como parte de la reforma fiscal de 1977 y ha sido objeto de sucesivas modificaciones y descentralizaciones, especialmente en 2007, cediendo competencias a las Comunidades Autónomas.
Sujetos pasivos y ámbito de aplicación
¿Quién debe pagar el IRPF?
Todos los residentes habituales en territorio español, definidos como quienes permanecen más de 183 días al año en España, y también ciertos no residentes en misión diplomática, oficinas consulares o institutos en el extranjero.
De aquí, descartamos las entidades jurídicas (es decir, empresas), quienes están obligadas a pagar otro tipo de impuestos, como el Impuesto sobre Sociedades.
Aplicación territorial
El IRPF se aplica en todo el territorio nacional, salvo que las Diputaciones Forales del País Vasco y Navarra gestionen y regulen los aspectos forales con tarifas y deducciones propias.
La recaudación se reparte: el 50 % para el Estado y el 50 % para las Comunidades Autónomas, que pueden modular tramos y deducciones.
¿Cómo pagamos el IRPF?
Asalariados
A aquellos trabajadores que se encuentran dados de alta por una entidad, se les aplica retenciones, las cuales varían en función de diferentes características.
Estas retenciones son cantidades que los pagadores (empresas, entidades…) detraen de la nómina o pago de rendimientos y entregan mensualmente a Hacienda como anticipo del IRPF.
Este sistema evita que el contribuyente deba afrontar un gran desembolso anual, facilitando la liquidez y asegurando ingresos continuos al Tesoro Público, regularizando en la Declaración de la Renta la diferencia entre lo retenido y lo realmente debido.
Autónomos
Por otro lado, los autónomos deben aplicar retenciones (habitualmente 15 % o 7 % en los primeros años) en cada factura si facturan a empresas o profesionales.
El cliente, la persona física o jurídica, actuará como retenedor, e ingresará esa retención posteriormente mediante los formularios pertinentes.
Además, todos los autónomos en estimación directa (normal o simplificada) deben adelantar cuatro pagos fraccionados cada año (modelo 130) entre el 1–20 abril, julio, octubre y 1–30 enero siguiente.
La Declaración de la Renta
Conexión con el IRPF
La Declaración de la Renta es el procedimiento anual en el que el contribuyente ajusta su IRPF: si las retenciones fueron superiores a la cuota, Hacienda devuelve la diferencia; si fueron inferiores, se ingresa la cuantía restante.
Obligación de presentar
Están exentos de declarar quienes perciben rendimientos del trabajo inferiores a 22.000 € brutos anuales de un único pagador o menores a 15.876 € si hay más de un pagador y la suma de los adicionales supera 1.500 €.
Calendario y herramientas
La campaña de la renta suele abrirse en abril y cerrarse en junio o julio, permitiendo presentarla online o en oficinas. La AEAT ofrece guías, borradores y simuladores para facilitar el proceso.
Como puedes observar, entender cómo funciona el IRPF es fundamental para cualquier trabajador o empresario; y para todos aquellos que cursan estudios de Administración y Finanzas, ADE o Economía.
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